RICORDIAMO
CHE GUEVARA
(catturato l' 8 ottobre e ucciso
il 9 ottobre 1967 in Bolivia)
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VEDI FOTO INEDITE ALLEGATE avute tramite Franco Vespoli, per l' Archivio
Storico della
Fondazione Che Guevara, con sede ad Acquapendente (Lazio)
email :che.guevara@enjoy.it
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16 de abril 2006
DOCUMENTO FOTOGRAFICO
Imágenes finales
del Che
El
escritor Pacho O’Donnell explica el origen de estas fotos de gran valor
historiográfico, que estaban en poder de un militar boliviano desde 1967.
El 8 de octubre de 1967 Ernesto El Che Guevara es herido y apresado por los rangers bolivianos entrenados por los boinas verdes norteamericanos. El capitán Gary Prado, el jefe del batallón, lo conduce hasta el pequeño poblado de La Higuera, donde es encerrado en su escuelita, junto con Willy Cuba, un valiente guerrillero boliviano que prefirió permanecer junto a El Che en vez de intentar el escape. No tardará en llegar la orden de La Paz: El Che debe ser asesinado. Quien se encargará de dicha tarea es el sargento Mario Terán, elegido al azar por el coronel Zenteno entre los siete suboficiales presentes.
Federico Arana Serrudo era, en aquel octubre de 1967, Jefe de la G2, Inteligencia Militar del Estado Mayor boliviano. Hace pocos meses se dieron a conocer en
Colombia fotografías que estuvieron en su poder a lo largo de los años
transcurridos desde la tragedia de La Higuera. Son documentos de inmenso valor historiográfico. Dos de ellas muestran a El Che vivo, dentro de la escuelita. En
una de ellas se lo ve casi de perfil sentado con las manos atadas. La otra nos
da un impresionantemente nítido primer plano de su rostro que conmueve por la
expresión de serena intensidad en quien ya se sabía condenado. Otras tres fotos
lo muestran desangrándose sobre el piso, pocos segundos después de su muerte, junto
a uniformados con fusiles en sus manos. Una de ellas parecería reflejar el
momento del tiro de gracia, quizás a cargo de Terán, su verdugo. Otra de las
fotos que en un dramático primer plano refleja la expresión de Guevara luego de
ser ametrallado nos interroga acerca de su milagrosa conversión en el
maravilloso rostro del Cristo yacente en la lavandería de Vallegrande.
Es muy interesante también aquella en la que aparece sobre una camilla con los
ojos cerrados, confirmando que fue el viento del trecho aéreo entre La Higuera y Vallegrande quien se los abrió y fijó esa mirada que inmortalizó el fotógrafo
Freddy Alborta. Por fin está también documentado el cadáver de Guevara atado al
patín del helicóptero.
¿Cómo llegaron dichas fotos a poder de Arana? En el
helicóptero que se dirigió desde Vallegrande hacia La Higuera para transportar muertos y heridos en la postrer batalla del Churo sólo cabían dos
personas. El coronel Joaquín Centeno Anaya, Comandante de la 8ª. División,
decidió dejar en tierra al Jefe de Inteligencia de su división, el coronel
Arnado Saucedo Parada, y en su lugar embarcó al agente de la CIA, Félix Rodríguez, escudado en la falsa identidad de capitán del ejército boliviano Félix
Ramos quien tendría una activa participación en la muerte del
revolucionario argentino. Saucedo encarga entonces al piloto, mayor Niño de
Guzmán, que tome fotos de El Che vivo y para eso le entrega su cámara. En su
libro Shadow Warrior (Guerrero de la sombra) Rodríguez contará que abrió
al máximo el objetivo de dicha cámara para velar sus fotos y para que fueran
sólo las suyas, es decir las de la CIA, las que dieran cuenta de lo que allí
sucedía. Pero el piloto llevaba consigo una cámara personal con la que tomó
algunas fotografías, que son las que hoy reproducimos. Advertido, Félix
Rodríguez exige al coronel Centeno que decomise dicho material. Siguiendo la
línea jerárquica el rollo sin revelar va a parar al general Ovando, Comandante
en Jefe del Ejército boliviano, quien luego lo depositará en las oficinas de Arana
Serrudo
en La Paz.
El
autor:
Mario Pacho O’Donnell nació en Buenos Aires y antes de
dedicarse a la investigación histórica terminó la carrera de Medicina, donde se
especializó en psiquiatría y psicoanálisis. Luego, se dejó ganar por su pasión
por la historia argentina, área en la que se dedicó a iluminar los aspectos
desconocidos o escondidos bajo la alfombra por los autores de nuestra historia
oficial. Así, publicó una serie de best sellers sobre el tema – El grito
sagrado y El águila guerrera, por caso– y biografías de Juana
Azurduy y Juan Manuel de Rosas. Su última obra en este género fue Che, la
vida por un mundo mejor,investigación en la que se basó el documental Che,
el hombre, el final . En su paso por la función pública, O’Donnel fue
Secretario de Cultura porteño y de la Nación, senador nacional y
embajador en Panamá y Bolivia.

La escuelita. Ernesto El Che Guevara, herido y apresado por rangers bolivianos -que fueron entrenados por boinas verdes estadounidenses- es llevado al pequeño poblado de La Higuera, donde es encerrado en su escuelita. Se lo ve casi de perfil, con las manos atadas. Faltaba poco para que fuera asesinado, cumpliendo la orden dada por el gobierno de La Paz.

Verdugos. Guevara, desangrándose sobre el piso, segundos después de haber sido ametrallado. En la foto aparecen dos uniformados, con fusiles en las manos. Parecieran reflejar el momento del tiro de gracia, quizá a cargo del sargento Mario Terán, su verdugo, quien fue elegido al azar entre siete suboficiales.

El cadáver. Otro soldado observa y toca el cadáver de El Che. Su cuerpo, tirado en el piso, está bajo una inmensa mancha de sangre. Algunas de estas fotos fueron tomadas por el piloto del helicóptero que transportó a integrantes del grupo que participó de la muerte de Ernesto Guevara. Entre ellos, el agente de la CIA, Félix Rodríguez, quien decía ser capitán del ejército boliviano

Ojos abiertos. Primer plano del revolucionario argentino ya muerto. Tiene los ojos abiertos. ¿Por qué? Dicen que fue el viento del tramo aéreo entre La Higuera y Valle Grande el que se los abrió. Esta mirada fue inmortalizada por el fotógrafo Freddy Alborta.

Ojos cerrados. El Che Guevara aparece sobre una camilla, con los ojos cerrados. La foto es previa a la que se lo muestra con los ojos abiertos, producto del viento durante un transporte en helicóptero. Todas estas fotografías estuvieron en poder de Federico Arana Serrudo, Jefe de la G2 Inteligencia del Estado Mayor boliviano. Las tuvo desde 1967, año de la muerte de Guevara en la escuelita de La Higuera

El helicóptero. El cuerpo de Guevara, atado al patín del helicóptero. Voló de La Higuera a Vallegrande.